CAZA DE BRUJAS

Hace unos días Izquierda Unida y el Foro Social de La Rioja salían en defensa, valga la redundancia, del Defensor Universitario, el doctor José María Aguirre Oraa ante las acusaciones de unos portavoces de UPyD (Un Pedo de Derechas), si atendemos a que estas siglas, desconocidas hasta ahora en La Rioja, ocuparon titulares en el diario conservador regional otorgándoles carta de naturaleza.

Estos desconocidos llamaban a rebato porque les molestó que el Defensor Universitario, recién elegido por el claustro universitario (por cierto que nunca más se supo de la opinión de este Claustro, mudo ante los ataques a la institución académica y a su representante), firmara un manifiesto en apoyo del dramaturgo y Premio Nacional de Literatura, Alfonso Sastre, cuando se presentó a las Elecciones al Parlamento Europeo en 2009 como cabeza de lista por Iniciativa Internacionalista-Solidaridad entre los Pueblos.

Y llamar a rebato estos energúmenos fascistoides significaba que el Defensor Universitario confesase públicamente, y con grandes voces y titulares como los prestados por el diario regional, que condenaba las actividades violentas de ETA y del terrorismo. Esto es lo más indignante recordando las prácticas infames de la Inquisición o tal y como calificaron IU y el Foro Social, se ha tratado del más burdo intento de “caza de brujas y limpieza ideológica” en la más pura tradición “macarthysta” de intolerancia y falta de respeto por el pluralismo político.

Para quien no lo sepa, en la historia de la democracia americana hubo un periodo de la llamada guerra fría, calificado como de caza de brujas, cuyo protagonista fue el senador católico McCarthy, empeñado en perseguir el comunismo en tierras americanas, aunque a la postre persiguió toda clase de actividades políticas, sociales y culturales que en su opinión pusieran en peligro la seguridad nacional. Para ello suspendió algunos derechos civiles, tal y como promovió Busch tras el ataque a las torres gemelas, y utilizó la delación como arma alimentada con la munición que proporcionaban la difamación, los rumores y las sospechas.

La presunción de inocencia se convirtió en un eufemismo con la actividad de los nuevos inquisidores, que ante cualquier denuncia o delación, obligaba a un ciudadano acusado de pertenencia o simpatía por el partido comunista, a desmentir y probar su no pertenencia so pena de ser condenado de actividades contra la seguridad nacional. Quienes reconocían sus simpatías por el partido comunista debían delatar a otros simpatizantes si querían evitar la cárcel. Y he aquí que, en Logroño, medio siglo después, los nuevos inquisidores, los nuevos McCarthy, se erigen en jueces de la institución universitaria, decidiendo lo que deben hacer, pensar, opinar, firmar, apoyar, o jurar sus representantes elegidos democráticamente.

Pero, quienes son estos UPyD (Unos Pocos Difamadores) que juzgan al claustro de profesores en connivencia con la organización terrorista ETA si no hacen dimitir a quien acaba de designar como el defensor del universitario? Pero quiénes son estos de UPyD (Una Polla Da) para pedir a una persona defensora de los Derechos Humanos, íntegra y honesta como no serán capaces de ser ellos en su vida, ni aunque se lo propongan dada su catadura moral?

Deberían estos buscadores de notoriedad de UPyD (Urdiendo Putear Diestramente) testificar en grandes titulares su pasión por la vida y contra la violencia, jurando que están en contra de la guerra en Irak o en Afganistán, pidiendo que vuelva al ejército a casa, o mejor, que se disuelva? Porque si no lo hacen también ellos son sospechosos de simpatizar con la violencia y el terrorismo internacional. Deberían manifestarse y jurar que están en contra de la ablación del clítoris, de la lapidación de mujeres adúlteras, de la trata de menores, de la esclavitud? Porque si no lo hacen también manifiestan su simpatía y su favor hacia la violencia y, por lo tanto, les pido que dimitan de lo que sean ellos al margen de inquisidores y buscadores de fama.

Señores inéditos y desconocidos inquisidores. Dedíquese a otras actividades domésticas y artesanales (paguen por salir en telecinco o en una portada en interviú), pues como artistas de la manipulación en busca de notoriedad son más bien unos deplorables aprendices en la caza de brujas.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s