TRABAJO Y EMPLEO

Para quienes en algún momento les han ofrecido datos sobre la actividad laboral y el desempleo en La Rioja, y no han tenido ocasión de meditar sobre su alcance porque el discurso del gobierno, el de la patronal o el sindical reitera de modo cansino los mismos mensajes de carácter coyuntural, sin avanzar en el meollo o en la raiz del problema que no es otro sino el modelo de organización del trabajo, proponemos un ejercicio muy simple sobre la realidad del problema y la solución al mismo con todos los matices que deseemos incorporarle según nuestra experiencia personal.

Cuando el Instituto Nacional de Estadística (INE) ofreció los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del último trimestre de 2010, señaló que el paro había aumentado en La Rioja en 2.200 personas, hasta situar en 24.400 el número de desempleados, lo que hizo que la tasa de paro se situara en el 15,68% de la población activa. Por entonces, la población ocupada ascendía a 131.400 personas y la parada a 24.400, lo que suponía una tasa de actividad del 59,32% y una tasa de paro del 15,68%.

El mes pasado, último del que se han publicado cifras sobre actividad laboral, La Rioja registraba la segunda mayor subida de paro registrado en el país, 853 nuevos parados que dejaban la cifra total en 24.074. El repunte del desempleo que constituyó la sexta subida consecutiva mensual, había elevado la tasa regional de paro al 15,4%. Es decir, si comparamos estos datos de paro registrado de marzo de 2011 a los datos de la EPA de tercer trimestre de 2010 se asimilan como gotas de agua, pese a que los de la EPA son datos más cercanos a la realidad que los datos de paro registrado, donde necesariamente no se encuentran todos los realmente parados.

El Gobierno de Pedro Sanz busca desesperadamente el lado positivo y lo encuentra en la otra comunidad que fue la primera en aumento de desempleados (en otras ocasiones utiliza la comparación con la media nacional y señala con orgullo que aquí se destruye algo menos de empleo, porque La Rioja se encuentra en mejores condiciones que el resto del país, jo, jo, jo).  La patronal habla de generar confianza y crédito para que las PYMES creen empleo, para lo cual hay que moderar los salarios y consumir más (vaya morro, en resumen nos dicen que hipotequemos nuestra vida).  Por su parte, la sindical le echa la culpa a la reforma laboral que no crea empleo sino que lo destruye y que la solución pasa por llevar la economía a un crecimiento sostenido y duradero mejorando las condiciones laborales de los trabajadores (contratos fijos y garantía de salarios), aunque son conscientes de que hay que mejorar la flexibilidad interna de las empresas españolas (es decir, virgencita que me quede como estoy, que no se dónde vamos a parar si me quitan la negociación colectiva).

Las personas que apoyamos a ECOLO-VERDES de La Rioja, pensamos que el problema de una economía basada en el consumo sostenido de materias primas escasas y finitas, y que los problemas de empleo y paro, son problemas estructurales, de concepción de la economía y de concepción del trabajo.  No podemos imaginar un futuro para nosotras y las generaciones venideras con una economía basada en el crecimiento ilimitado de la producción (hasta el agotamiento de los recursos), y un consumo desaforado de bienes perecederos e inútiles que no satisfagan nuestras necesidades  ni procuren nuestro bienestar y felicidad.

Una propuesta para ir transformando este modelo económico es reducir el tiempo laboral, vieja reivindicación sindical (arrumbada en la actualidad por los sindicatos mayoritarios), que permita trabajar a todas.  La crisis actual obliga a revisar la forma de entender el tiempo del trabajo y el tiempo del empleo remunerado. Las propuestas de reforma laboral y jubilación no han hecho sino aplazar el problema. Un problema que no puede resolverse más con el “productivismo” como eje económico, pues vivimos en un planeta finito cuyos recursos no pueden sustentar un crecimiento ilimitado de las economías.  El trabajo no remunerado -el trabajo del cuidado, de la crianza, de la atención, de la vida comunitaria, democrática, etc.- ha de ser reconocido como parte esencial de la actividad humana y fuente de riqueza.

Somos muchísimas las personas que pretendemos este nuevo modelo, directamente relacionado con la propuesta de jornadas laborales de 21 horas semanales que defienden las organizaciones de toda Europa partidarias del decrecimiento, que reconoce el tiempo que trabajadores y trabajadoras dedican al cuidado. El cuidado y muchas actividades domésticas nunca han sido tenidas en cuenta en la contabilidad del PIB, pese a que son fundamentales en el logro del bienestar, la salud y felicidad de las personas.

ECOLO-VERDES de La Rioja propone la implantación de la “jornada 21/21” para las y los futuros empleados: 21 horas laborales remuneradas / 21 horas para otras actividades fuera del ámbito laboral. Así, por ejemplo, una oferta de empleo público convencional de 30 puestos de trabajo de 35 horas semanales con una retribución de 1.700€ se convertiría en una oferta de 50 puestos de trabajo de 21 horas semanales retribuidos con 1.000€ y más tiempo para cuidar, educar, actividades comunitarias y democráticas. El objetivo de esta propuesta de reparto del trabajo es triple y se pretende:

1. Generar más empleos con menos horas de dedicación, con lo que se logra una distribución de los puestos de trabajo y una lucha eficiente contra el paro.

2. Potenciar, facilitar y valorar los trabajos no remunerados, empezando por los del cuidado.

3. Potenciar un menor y mejor consumo, y una economía baja en carbono.

De este modo, ECOLO-VERDES de La Rioja promoverá que las nuevas ofertas de empleo de la Comunidad Autónoma, de las empresas y organismos autónomos y, en general, de todo el sector público, se ajusten a una jornada laboral de 21 horas semanales. La intención es ir incorporando paulatinamente esta medida, teniendo en cuenta que el sueldo neto mensual nunca será inferior a 900 €. La propuesta de ECOLO-VERDES de La Rioja incluye también que se habiliten líneas de apoyo a las PYMEs para que secunden esta propuesta de empleo solidario. Igualmente, recoge un carácter de voluntariedad para las personas actualmente contratadas, quienes podrán acogerse a esta jornada laboral de 21h en caso de que así lo deseen.

Este 1º de mayo nuestro lema es TRABAJAR MENOS, TRABAJAR TODAS

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LA PRENSA RIOJANA ENMUDECIDA Y/O AMORDAZADA

LA PRENSA RIOJANA ESTA ENMUDECIDA O AMORDAZADA cuando se trata de comunicar lo que pensamos las personas. Verdes de La Rioja-ECOLO envío una nota de prensa a propósito del decreto del Gobierno que regula los espectáculos taurinos y que ningún medio se ha atrevido a insertar. La nota decía así:

“El cabeza de lista al Parlamento riojano por Verdes de La Rioja – ECOLO, el doctor Joaquín Giró, lamenta profundamente el nuevo decreto de espectáculos taurinos que acaba de aprobar el Gobierno del Partido Popular.

Afortunadamente, cada vez somos más las personas que vemos la necesidad de relacionarnos con la naturaleza -y especialmente con los animales- de una manera más respetuosa, ética y empática, y por ello consideramos inaceptable la promoción institucional del maltrato y del abuso de animales, en este caso concreto, de “reses de raza bovina de lidia para el recreo y fomento de la afición, sin que la muerte del animal se produzca en presencia del público”, tal y como reza el decreto aprobado.

Verdes de La Rioja – ECOLO muestra su firme compromiso por el respeto también hacia los animales, y por ello no sólo no promocionará ni subvencionará espectáculos con animales, sino que prohibirá cualquier práctica que comporte tortura animal. Además, propiciará una educación no-especista en las escuelas y realizará campañas de sensibilización sobre relaciones justas entre personas y animales, con el fin de potenciar la empatía con todos los seres sintientes y fomentar el amor hacia toda la naturaleza.

Por último, Verdes de La Rioja – ECOLO considera que es necesario adoptar medidas para proteger y cuidar a los animales, de acuerdo con el sentir de la gran mayoría de la sociedad. Además, constituye un paso imprescindible para caminar hacia una humanidad más consciente y justa”.

Esta era la nota que las agencias silenciaron y que ahora buscamos extender por la red. Es inadmisible que el Gobierno de La Rioja diga mediante un Decreto que va a regular la realidad actual de los espectáculos taurinos en La Rioja y contribuir a fomentar la afición taurina en nuestra comunidad. Desconoce la realidad, desconoce los valores y la consciencia de los riojanos. Fomentar la violencia y el maltrato animal es propio de quien no tiene sólidos principios morales.

AHORA, VERDES DE LA RIOJA

Me dirijo a las personas que todavía se creen cuanto dicen los partidos políticos convencionales acerca de la crisis económica. Estos partidos convencionales son partidos productivistas, es decir, creen en un sistema basado en la producción masiva de mercancías, consumo excesivo y desaforado de las mismas y, utilización hasta el agotamiento de recursos y materias primas. Son partidos que repiten que esta crisis económica es una crisis coyuntural porque nació tras una crisis financiera, propia de un mercado especulativo en el que los bancos y las entidades financieras no asumieron las pérdidas sobre el capital arriesgado, aunque una vez los Gobiernos cubran las deudas y salven el sector, volverá a fluir el crédito y remontará la actividad económica.

Según estos salvadores de los beneficios financieros, la crisis económica se acabará cuando empecemos a crecer mejorando positivamente nuestro PIB, aunque para ello es necesario aumentar nuestra productividad, moderar los salarios y aumentar las reformas laborales que nos sitúen en una posición aún más débil frente a los intereses de los poderosos grupos y corporaciones industriales y financieras. Además, aventuran como loros que tiene bien aprendida la lección, que esto de la crisis económica no es más que un estadio cíclico dentro de un ciclo histórico de la economía en el que se dan periodos de crecimiento y periodos de recesión. Ahora estaríamos saliendo del peligro de recesión y estaríamos entrando en un periodo de crecimiento muy moderado, en el que desgraciadamente no se crea empleo entre los millones de desempleados y, a la postre, excluidos del sistema. Y como la máxima dice que todo lo que baja sube y todo lo que sube termina por bajar, pues en algún momento subirá el PIB y en cualquier momento bajará el paro. Olé con los analistas económicos.

Claro, como la Unión Europea manda (o quizás sea el Banco Central alemán), el caso es que hay que ayudar a la clase empresarial para que se anime a crear empleo y, para ello, nada mejor que poner la pica de la reforma laboral y del sistema de pensiones. Y en esas creíamos que estábamos cuando añaden que no es suficiente y que para crear empleo (porque con las medidas anteriores no ha habido suerte), hay que profundizar en las reformas (en lo que están de acuerdo todos los partidos), moderar los salarios (durante al menos diez años señalaba el Ministro de Trabajo hace pocos días) y, asociar estos a la productividad.

Vamos, que la CEOE está que se sale: un sueldo básico más incentivos según objetivos que marcará el empresario. De paso, se acaba con esa facultad nefasta para la competitividad de las empresas y que otorgaba fuerza a los sindicatos en la negociación colectiva. Se acabó con la negociación colectiva como no sea vinculada a objetivos de productividad empresarial. La repera es que las reformas las proponga el partido socialdemócrata (PSOE) dándole margen al partido conservador (PP) para que cuando gobierne amplíe la reforma, endureciendo aún más las condiciones con la justificación de crear empleo.

Este es el escenario que personas de buena voluntad han creído o han querido aceptar porque eran los partidos convencionales, los partidos democráticos, los que adoptaban el papel de portavoces del sistema repitiéndolo hasta la saciedad. Pues bien, Verdes de La Rioja-ECOLO desmontan esta falsa idea de que la crisis es coyuntural y afirman que esta crisis es estructural, del sistema en su conjunto, porque la crisis es ecológica, social y económica. Estamos destruyendo el planeta, las temperaturas son más extremas, el clima cambia, el petróleo se acaba y la calidad de vida se ve negativamente afectada. Al mismo tiempo, el paro y la pobreza sigue aumentando, mientras los principales responsables de la crisis financiera siguen pregonando las mismas recetas, con los mismos beneficios para unos pocos, a costa de las personas y colectivos más desfavorecidos, de las generaciones futuras y de la naturaleza.

Es una crisis global que afecta a la credibilidad de los partidos políticos, por la corrupción, por la falta de transparencia, por la pérdida de confianza. Es una crisis social porque ha aumentado la infelicidad, la violencia machista, el racismo, el maltrato del débil, la exclusión y la marginación. Ante un cambio global, ya no valen antiguas soluciones para los nuevos retos. Más aún, la crisis del sistema es una gran oportunidad para empezar la transición hacia otro basado en la justicia social y ambiental y que sirva para solventar los problemas acuciantes de la ciudadanía: crear empleo verde, mejorar la calidad de vida, luchar contra la corrupción, etc. Para alcanzar esta meta en nuestra comunidad, en nuestros pueblos, ciudades y barrios, desde Verdes de La Rioja-ECOLO y el movimiento verde europeo apostamos resueltamente por una transformación ecológica, social y democrática de la sociedad.

Ahora, Verdes de La Rioja-ECOLO

GAROÑA NO ME PONE

El pasado día dos de marzo, la planta nuclear burgalesa de Santa María de Garoña cumplió su cuadragésimo aniversario desde que en el año 1971 se puso en marcha. La central fue diseñada para unos 25 años, pero como esa vida útil acabó ya (la última autorización de funcionamiento se agotó en julio de 2009) se inventan lo de vida útil de servicio que permite alargar inútilmente la vida de esta central, hoy hasta 2013 y mañana, según calculan los lobbys nucleares, pues hasta 2030, cuando podría llegar a sexagenaria.

Tanto el gobierno socialista que ha priorizado el beneficio económico de las compañías propietarias (Endesa e Iberdrola) antes que la seguridad y el bienestar de los españoles, como la oposición del PP manifestando abiertamente que la energía nuclear es necesaria y segura, responden a los intereses de los lobbys nucleares representados por estos dinosaurios de la política que son los bien pagados Felipe González y Aznar. Por supuesto que los líderes regionales de ambos partidos, especialmente el defensor de los riojanos y la identidad riojana, el señor Sanz, no han dicho esta boca es mía. Faltaría más. De eso no se habla sin permiso de los jefes como nos sea para repetirnos hasta el aburrimiento el mantra preferido: las centrales nucleares son seguras y su energía necesaria. Además, Haro se encuentra a 52 Km. y Logroño a 112 Km., por lo que si hay un escape radiactivo nos da tiempo a abandonar esta tierra del vino antes de que se convierta en un parque temático con radioactividad suficiente para unos cuantos miles de años.

Ahora mismo señalan los políticos y expertos de la cosa, que se van a revisar los sistemas de seguridad de todas las centrales nucleares. Incluso van a encargar estudios sobre posibles movimientos sísmicos, ataques terroristas, caída de meteoritos, etc., como si eso no lo hubieran hecho desde hace años. Casi desde su primer día de funcionamiento ya hablaban de la seguridad de las centrales nucleares. Pero es que la única seguridad que se puede ofrecer es el cierre completo de todas las plantas nucleares. Es la única posibilidad de garantizar la supervivencia del planeta. Además, el uso de las energías limpias de verdad, de las renovables, de las que no crean problemas de seguridad nacional, es necesario y su coste más barato.

De siempre, pero con más razón ahora, la energía nuclear no se puede incluir, como muchos pretenden, en un modelo energético limpio, seguro y sostenible. De nada ha servido la seguridad que mostraban las plantas nucleares de Fukushima con un reactor como el de Garoña, con un pésimo sistema de contención, pues los sistemas de refrigeración de emergencia del núcleo del reactor funcionan con electricidad; pero estos quedaron afectados tras el terremoto y, según el protocolo de seguridad, deberían haber entrado en funcionamiento inmediatamente los generadores diesel de emergencia de la central. Mas estos tampoco funcionaron. Entonces, empezó la cuenta atrás. El combustible nuclear, sin ser refrigerado activamente, empezó a sobrecalentarse. El agua en el interior de la vasija del reactor empezó a evaporarse, el vapor a aumentar la presión del interior de la vasija, y el combustible al descubierto sin agua que lo enfriase. Este fue el principio de un accidente por pérdida de refrigerante, el peor que se puede dar en una central nuclear. De esos que, según la industria nuclear, nunca pueden ocurrir. Ja, ja, ja. Incluso no se puede descartar que la situación pueda avanzar hacia una fusión total del núcleo de la central, como se dio en Chernobyl. Todo este proceso podría ir muy rápido o tardar varios días, dependiendo del estado del sistema de refrigeración que no refrigera. Tela marinera.

Hasta hace pocos días los lobbys nucleares habían comenzado la campaña de “hay que abrir el debate nuclear”; es decir, hay que construir más centrales nucleares y hay que prolongar la vida de las existentes. Pero este debate naufragó en el tsunami japonés. En ese momento, los políticos avezados, saben por situaciones similares que se trata de dar información con cuenta gotas, filtrada, y de machacar con todos los medios a su alcance a través de las declaraciones de expertos independientes que aseguren que eso sólo pudo ocurrir en Chernobyl o en Fukushima, porque la seguridad de nuestras centrales es constantemente verificada y, además, vamos a seguir aplicando aún más seguridad, bla, bla, bla, etc., etc.

Ya no me pone Garoña, ni los expertos independientes, ni mucho menos los lideres políticos bien pagados, ni por asomo los mudos políticos regionales. Hoy día tan sólo la ecología política ha mantenido un discurso éticamente honesto, al advertir que uno de los mayores retos a los que se enfrentará la Humanidad en las próximas décadas será el cambio del modelo energético, porque el actual modelo, basado en los combustibles fósiles y la energía nuclear, está llevando al mundo a una crisis ecológica sin precedentes. Por ello es necesario y urgente superar el actual modelo, donde no hay espacio para las centrales nucleares, que de modo ordenado pero urgente deberán cerrarse y ser sustituidas por las energías limpias y renovables.

 

 

BUENOS NEGOCIOS EN LIBIA

El copresidente del Grupo Verde europeo Daniel Cohn-Bendit ha denunciado la hipocresía de los gobiernos europeos por no reconocer y ayudar al Consejo Nacional de Transición Provisional (CNTI) constituido por la oposición al coronel Mouammar Gadhafi, única fuerza que puede llevar la democracia a Libia. Esta medida debería acompañar otras que brindaran apoyo a los refugiados libios dejándoles entrar en la Unión Europea. Cohn-Bendit reclamó en el Parlamento Europeo la intervención de Catherine Ashton, coordinadora de la política exterior europea, para que elevara esa petición a los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete, pero Asthon se sacudió las críticas a la lentitud y debilidad de la posición europea con un “Corresponde al Consejo de los jefes de Estado y de Gobierno tomar la decisión”. Cerró el debate sobre el reconocimiento del CNTI libio, con un lacónico “Reconocemos Estados, no Gobiernos”.

Como era de esperar, tras años de hipocresía e intereses económicos con Gadhafi (¿dónde estará ese caballo árabe que le regaló a Aznar por ser el primer líder occidental en visitarle en Trípoli, cuando el consejo de seguridad de la ONU le levantó el embargo comercial y aéreo?), los gobiernos occidentales no van a apostar por los pueblos que se levantan contra la opresión, ni van a defender los derechos humanos o cuando menos los valores y principios fundamentales de las democracias europeas. Ellos siempre juegan con las cartas marcadas. Y como siempre, EEUU reparte juego.

La situación en Libia recuerda en buena medida a lo que ocurrió en los Balcanes. En aquella ocasión Rusia se oponía a la intervención de los países aliados en Bosnia porque, desde su óptica, la guerra era una cuestión interna de un país soberano y, por supuesto, en un país soberano no se puede intervenir si antes no se declara la guerra. Durante los años que duró el conflicto no hubo más que una negociación ente bastidores entre Rusia y Estados Unidos, mientras Europa recordaba miserablemente su pasado reciente de ascensión del nazismo, y repartía a partes iguales ayuda humanitaria y armas a los protagonistas del conflicto. Tan sólo cuando el agotamiento de los contendientes llegó a un punto sin retorno, las potencias aliadas, específicamente Estados Unidos, decidieron intervenir militarmente en el país, supuestamente para equilibrar las fuerzas y acelerar las conversaciones dirigidas a un alto el fuego que les permitiera el reparto territorial y sus zonas de influencia.

En Libia nos encontramos en la actualidad con una situación parecida. Europa se encuentra amordazada por su ineficacia en los asuntos regionales a pesar de sus intereses geoestratégicos y económicos, pues sigue siendo Estados Unidos, y en la sombra el estado de Israel, quienes lideran las posibilidades de intervención en la zona. En el otro del lado se encuentra Rusia y China, que ya han apuntado su veto a cualquier forma de intervención en el área, específicamente la que todos demandan, que es la destrucción del poderío aéreo del ahora dictador y sátrapa Gadhafi, y hasta hace poco amigo y colaborador en la lucha contra el islamismo radical.

Los negocios en esta ocasión se presentan por partida doble. Por un lado se trata de prolongar en el tiempo el conflicto, de modo que se pueda dar salida a las armas producidas y almacenadas en los últimos años, obsoletas en muy poco tiempo por el desarrollo de la industria armamentística. Pero, por otro lado, están los recursos que se encuentran en el subsuelo libio. No hay que olvidar que China y Rusia han conseguido implantarse en la explotación petrolífera de Libia, y Estados Unidos también quiere participar del negocio que hasta ahora manejan con soltura los países europeos, especialmente Italia.

Y como los negocios son los negocios, no van a perder esta oportunidad que les brinda un conflicto que, alargándolo en el tiempo, les está produciendo enormes dividendos a través de la subida en bolsa de los productos petrolíferos. En el futuro, cuando la opinión pública occidental no pueda aguantar más este sufrimiento televisado del pueblo libio, se planteará la necesidad de un gobierno provisional que se haga cargo del poder en Libia. Un gobierno provisional que asegure el pago de las armas suministradas durante el conflicto mediante la cesión de los contratos de explotación del petróleo.

Al final todos contentos. Los supervivientes heridos por haber dejado atrás el conflicto cruel y sangriento al que les condujo Ghadafi; la opinión pública internacional por haber tranquilizado sus conciencia humanitaria; los gobiernos occidentales por someter a un gobierno (qué más les da dictadura o democracia) que les proporcione petróleo y tenga fronteras controladas ante una avalancha de refugiados; el mercado de valores por la estabilización de los precios petrolíferos y, las grandes corporaciones, satisfechas por lo mucho que han ganado durante el conflicto y lo que esperan ganar tras el mismo. Qué buenos negocios en Libia.

 

 

 

 

 

 

CAZA DE BRUJAS

Hace unos días Izquierda Unida y el Foro Social de La Rioja salían en defensa, valga la redundancia, del Defensor Universitario, el doctor José María Aguirre Oraa ante las acusaciones de unos portavoces de UPyD (Un Pedo de Derechas), si atendemos a que estas siglas, desconocidas hasta ahora en La Rioja, ocuparon titulares en el diario conservador regional otorgándoles carta de naturaleza.

Estos desconocidos llamaban a rebato porque les molestó que el Defensor Universitario, recién elegido por el claustro universitario (por cierto que nunca más se supo de la opinión de este Claustro, mudo ante los ataques a la institución académica y a su representante), firmara un manifiesto en apoyo del dramaturgo y Premio Nacional de Literatura, Alfonso Sastre, cuando se presentó a las Elecciones al Parlamento Europeo en 2009 como cabeza de lista por Iniciativa Internacionalista-Solidaridad entre los Pueblos.

Y llamar a rebato estos energúmenos fascistoides significaba que el Defensor Universitario confesase públicamente, y con grandes voces y titulares como los prestados por el diario regional, que condenaba las actividades violentas de ETA y del terrorismo. Esto es lo más indignante recordando las prácticas infames de la Inquisición o tal y como calificaron IU y el Foro Social, se ha tratado del más burdo intento de “caza de brujas y limpieza ideológica” en la más pura tradición “macarthysta” de intolerancia y falta de respeto por el pluralismo político.

Para quien no lo sepa, en la historia de la democracia americana hubo un periodo de la llamada guerra fría, calificado como de caza de brujas, cuyo protagonista fue el senador católico McCarthy, empeñado en perseguir el comunismo en tierras americanas, aunque a la postre persiguió toda clase de actividades políticas, sociales y culturales que en su opinión pusieran en peligro la seguridad nacional. Para ello suspendió algunos derechos civiles, tal y como promovió Busch tras el ataque a las torres gemelas, y utilizó la delación como arma alimentada con la munición que proporcionaban la difamación, los rumores y las sospechas.

La presunción de inocencia se convirtió en un eufemismo con la actividad de los nuevos inquisidores, que ante cualquier denuncia o delación, obligaba a un ciudadano acusado de pertenencia o simpatía por el partido comunista, a desmentir y probar su no pertenencia so pena de ser condenado de actividades contra la seguridad nacional. Quienes reconocían sus simpatías por el partido comunista debían delatar a otros simpatizantes si querían evitar la cárcel. Y he aquí que, en Logroño, medio siglo después, los nuevos inquisidores, los nuevos McCarthy, se erigen en jueces de la institución universitaria, decidiendo lo que deben hacer, pensar, opinar, firmar, apoyar, o jurar sus representantes elegidos democráticamente.

Pero, quienes son estos UPyD (Unos Pocos Difamadores) que juzgan al claustro de profesores en connivencia con la organización terrorista ETA si no hacen dimitir a quien acaba de designar como el defensor del universitario? Pero quiénes son estos de UPyD (Una Polla Da) para pedir a una persona defensora de los Derechos Humanos, íntegra y honesta como no serán capaces de ser ellos en su vida, ni aunque se lo propongan dada su catadura moral?

Deberían estos buscadores de notoriedad de UPyD (Urdiendo Putear Diestramente) testificar en grandes titulares su pasión por la vida y contra la violencia, jurando que están en contra de la guerra en Irak o en Afganistán, pidiendo que vuelva al ejército a casa, o mejor, que se disuelva? Porque si no lo hacen también ellos son sospechosos de simpatizar con la violencia y el terrorismo internacional. Deberían manifestarse y jurar que están en contra de la ablación del clítoris, de la lapidación de mujeres adúlteras, de la trata de menores, de la esclavitud? Porque si no lo hacen también manifiestan su simpatía y su favor hacia la violencia y, por lo tanto, les pido que dimitan de lo que sean ellos al margen de inquisidores y buscadores de fama.

Señores inéditos y desconocidos inquisidores. Dedíquese a otras actividades domésticas y artesanales (paguen por salir en telecinco o en una portada en interviú), pues como artistas de la manipulación en busca de notoriedad son más bien unos deplorables aprendices en la caza de brujas.

 

 

LA BRECHA SOCIAL

La sociedad cohesionada (pese a las diferencias de riqueza), segura (tras un sistema de bienestar pese a estar poco desarrollado), y optimista (con perspectivas y objetivos de futuro pese a la ineficacia de políticos y especuladores), se ha transformado en apenas estos dos últimos años en una sociedad quebrada, miedosa y con incertidumbre. Porque las diferencias de riqueza entre unos pocos y la mayoría se han hecho más profundas, porque el precario estado del bienestar se está desmontando a gran celeridad y porque una ola de pesimismo se ha instalado en las conciencias.

Vuelven las dos Españas pero las dos tienen helado el corazón. Es cierto que algo más del 40% disponen de empleo, ahorros, seguridad, y confían en que este momento forma parte de un ciclo en el que a ellos les ha pillado provistos y, aunque miran con desconfianza el presente, piensan que en el futuro volverán a ocupar una posición de dominio. La crisis les afecta, pero en su ritmo de vida consumista y de despilfarro.

En el otro 60% largo se encuentran los precarios, los supervivientes, los que están al límite, aunque cuentan con una red familiar, a veces de amistad, y en ocasiones con los servicios sociales y de voluntarios ciudadanos, que son quienes les proveen de la ayuda suficiente para evitar el riesgo de caída si este se hace inminente. Han cambiado de actividad y están dispuestos a someterse a la voluntad del gobierno, del mercado o del patrón más inicuo con tal de sobrevivir. Han ajustado sus gastos y gastan marcas blancas, gorroneando en los comedores familiares. Pero también se encuentran en este gran grupo humano los que han perdido todo, los fracasados, los sin techo, los sin trabajo ni esperanza de trabajo, los que menudean una limosna o un cigarro (ahora que ya todo da igual, incluida su salud). Han perdido el empleo, la vivienda, los hijos; han gastado sus ahorros y solo disponen de deudas, han perdido la red familiar (por lo que sea), y los amigos se vuelven contrarios. Son los excluidos, los que están fuera del sistema y tan sólo las organizaciones humanitarias (porque ni a los servicios sociales acuden), mitigan en parte las privaciones y la humillación de vivir en una sociedad que les aparta.

Es la brecha social. Una brecha entre los de arriba y los de abajo. Una brecha que por arriba separa a los muy muy ricos de los que se consideran con un estatus de relativamente ricos. Una brecha que separa por abajo a los precarios con la incertidumbre de si su estatus bajará al nivel de los excluidos, de los excluidos y desahuciados, de los sin papeles y extranjeros en su tierra, del detritus del capitalismo.

Estamos arrebatados por el discurso de la crisis, de la deuda pública y la privada y al toque de sálvese quien pueda nos desperdigamos en la selva arrostrando los peligros de una muerte en solitario. Es la muerte social, de toda una sociedad. Y empieza a cundir el pánico porque no encontramos referentes en los partidos políticos, de los que abominamos porque nos engañaron con sus falsas promesas. Los partidos que se denominaban de izquierdas hacen y defienden la política de la derecha rancia y conservadora, y los partidos de derechas se travisten de demócratas, populares y socialistas. Y si buscamos esos referentes en otras organizaciones de masas que en sus estatutos defienden un modelo de sociedad cohesionada encontramos a los sindicatos, que pactaron con aquellos partidos y no supieron defender a los desposeídos del empleo, la riqueza y ahora la seguridad.

Entonces ¿qué nos queda? Podremos cerrar la brecha, la enorme brecha con estas mimbres. Yo creo que sí podemos cerrar esta brecha. Con espíritu solidario y combativo con la injusticia, defendiendo las conquistas sociales de nuestros antecesores y ampliándolas para quienes nos sucedan, buscando auténticos referentes políticos y ecológicos donde nuestra participación sea real y alejada de la maquinaria electoral. Oponiéndonos al desarme moral de una sociedad cohesionada y brindando porque el año 2011 sea el año de nuevas conquistas sociales, con nuestra fuerza, con nuestro empuje, con nuestro valor.